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  • PREMIO EX-AEQUO 2004

Remodelación del Paseo del Óvalo, la Escalinata y su entorno

Teruel (España), 2004

Construcción de un nuevo sistema de ascensores junto a la escalinata de Teruel.

Estado anterior

El núcleo histórico de Teruel se encuentra sobre un promontorio que, en su vertiente sudoeste, queda bruscamente cortado por un muro de contención de 17 metros de altura. El paseo del Óvalo bordea la parte superior de ese desnivel y ofrece a la ciudad un recorrido con vistas sobre el paisaje. El ferrocarril llega a la base del desnivel, donde se encuentra la plaza de la Estación, un espacio vestibular que constituye una representativa entrada a la ciudad. El antiguo convento de las carmelitas, reconvertido recientemente en la Delegación del Gobierno, comparte la plaza con un instituto de secundaria y con la futura estación del tren de alta velocidad. El desnivel que separa la plaza del paseo se salva mediante una escalinata construida en 1921 por José Torán de la Rad. Se trata de una escalera imperial de grandes dimensiones, con gran profusión de elementos decorativos inspirados en la tradición mudéjar, muy abundante en Aragón. Arranca con un tramo rectilíneo que llega a un rellano ovalado de donde parten dos tramos curvados y simétricos que desembocan en el paseo. Un relieve de los Amantes de Teruel, obra del escultor Aniceto Marinas, preside la escalinata.

Objeto de la intervención

Con la inminente llegada del tren de alta velocidad, esta entrada a Teruel está recuperando el protagonismo que tenía en la época en que se construyó la escalinata. Por este motivo, la Delegación General de Aragón proyectó la remodelación integral del paseo y la restauración de la escalinata. Sin embargo, las exigencias contemporáneas en materia de barreras arquitectónicas planteaban la necesidad de un servicio de ascensores que, a pesar de ser fruto de una demanda básicamente funcional, no debía desestimar su carácter monumental y representativo.

Descripción

Un camino recto y con una ligera pendiente constante atraviesa la plaza de la Estación, respetando la masa de árboles preexistente y ofreciendo una perspectiva lateral de la escalinata. Esta ha sido objeto de una restauración que ha intervenido tanto en la estructura como en los elementos decorativos, formados por piezas cerámicas, elementos de forja y sillares de piedra. El relieve de los Amantes de Teruel también ha sido objeto de una completa rehabilitación. El camino, a cuyos bordes se han plantado nuevos árboles, vegetación arbustiva y césped, llega a los pies del muro de contención que hay debajo del paseo, donde se ha practicado una gran y profunda abertura similar a una puerta de muralla. Las jambas y el dintel de la puerta forman planos inclinados convergentes, de modo que sus dimensiones se van reduciendo a medida que nos adentramos en el muro. Así, en el exterior, la abertura tiene 4,5 metros de anchura por 11,5 de altura, mientras que en el interior tiene 2,5 por 2,5 metros. El punto más bajo y profundo de la puerta da paso al vestíbulo de los ascensores, una esbelta estancia de planta cuadrada bastante reducida con una altura libre de 17 metros. En los laterales vidriados hay dos ascensores enfrentados, con capacidad para trece personas cada uno, que ofrecen vistas sobre el vestíbulo a lo largo de su recorrido ascendente. Al final de este recorrido surgen sobre el paseo a través de un prisma vidriado que aporta luz natural a todo el vestíbulo.

La actuación sobre el paseo lo recuperó como balcón urbano para los peatones donde también se celebran acontecimientos festivos como mercados, ferias medievales o la fiesta de la vaquilla. A los pies de las fachadas de los edificios, delante de los comercios, se liberó espacio para poder instalar terrazas. Se sustituyeron los árboles existentes, en mal estado y demasiado cercanos a los edificios, por dos hileras de “árboles del cielo” [ailanthus altisima] plantados a intervalos de 8 metros. En la zona central del paseo, en los intersticios entre árboles hay bancos y farolas que refuerzan el límite entre el paso circunstancial de vehículos y la zona exclusivamente peatonal. Las nuevas restricciones al tráfico en el paseo se han complementado con la apertura de vías alternativas de acceso al casco antiguo. Todo el paseo se desarrolla ahora en un nivel único y continuo, completamente liberado de barreras arquitectónicas. Bajo el pavimento, una nueva galería subterránea de servicios ha permitido renovar todas las infraestructuras del subsuelo.

Valoración

Con una actitud lúcida y valiente, esta intervención opta por una yuxtaposición respetuosa del nuevo servicio de ascensores con la escalinata existente, generando así un nuevo dualismo entre dos maneras bien diferentes de salvar la altura que separa el paseo de la plaza de la Estación. Lejos de limitarse a la mera funcionalidad, el nuevo sistema de ascensores alcanza un grado de representatividad y monumentalidad que lo hacen digno de compartir el espacio con su antigua vecina. Con una actitud lúcida y valiente, esta intervención opta por una yuxtaposición respetuosa del nuevo servicio de ascensores con la escalinata existente, generando así un nuevo dualismo entre dos maneras bien diferentes de salvar la altura que separa el paseo de la plaza de la Estación. Lejos de limitarse a la mera funcionalidad, el nuevo sistema de ascensores alcanza un grado de representatividad y monumentalidad que lo hacen digno de compartir el espacio con su antigua vecina.

David Bravo Bordas, arquitecto

[Última actualización: 02/05/2018]

Ficha técnica

CIUDAD: Teruel
PAÍS: España
INICIO DEL PROYECTO: 2000
INICIO DE LAS OBRAS: 2002
FINAL DE LAS OBRAS: 2003
SUPERFICIE: 7.870 m²

Créditos

COLABORADORES:
Tirwal Tecnica, Perfil 7, OMA, Artec Luminotecnia, Eduard Miralles, Itziar Imaz, Magdalena Ostornol Ostornol, Doris Sewczyck, Urtzi Grau, Katrin Baumgarten, Sonia Cruz, Marc Albiol, Anna Stackich, Iker Gil, José María Sanz - Antonio Pérez arquitectos

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