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16 abril 2022

Los arquitectos no siempre acompañan a los poderosos

The Killing of Muhammad Gulzar | Forensic Architecture | Reino Unido, 2020 | 16' | Inglés

Forensic Architecture (FA) es una agencia de investigación con sede en Goldsmiths, Universidad de Londres. Su equipo multidisciplinario trabaja al servicio de los derechos humanos y las causas ambientales reconstruyendo y documentando ciertos casos en foros legales y políticos con fines judiciales y de denuncia.

Según la web de Forensic Architecture:

«El 27 de febrero de 2020, el gobierno turco abrió sus fronteras con Grecia para ejercer presión política sobre la Unión Europea respecto a Siria. Miles de migrantes y refugiados fueron conducidos hasta un único punto en la frontera entre ambos países con la promesa de una ruta hacia Europa.
El gobierno griego respondió enviando policía y tropas a la zona. Advirtió a los migrantes de que no cruzaran y suspendió el sistema de asilo. Tras varios días de tensión, el 3 de marzo, un comité de la Unión Europea, incluyendo al primer ministro griego y a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, visitaron la zona. En su declaración conjunta, Von der Leyen alabó a Grecia como el “escudo” de Europa.
Al día siguiente, hubo una escalada de la violencia en el paso fronterizo. Hubo disparos y heridos. Las autoridades turcas afirmaron que Grecia había disparado contra los refugiados y herido a cinco de ellos. Las autoridades griegas afirmaron que eso no era cierto y todavía no hay un consenso sobre los hechos de ese día.»(1)

Dirigido por el arquitecto y profesor de Culturas Visuales y Espaciales, Eyal Weizman, Forensic Architecture (FA) es un grupo de investigación formado por arquitectos, programadores, cineastas, periodistas de investigación, artistas, científicos y abogados que opera desde Goldsmiths, University of London. FA utiliza la alta tecnología para investigar casos de violaciones de derechos humanos por parte de estados, cuerpos y fuerzas de seguridad, ejércitos o corporaciones.

Mediante herramientas digitales de análisis espacial, modelado, tecnologías inmersivas, recopilación documental, entrevistas y colaboraciones académicas, reconstruyen las escenas y los acontecimientos de los casos para poder presentarlos como pruebas en investigaciones judiciales, comisiones parlamentarias o publicarlas en medios de comunicación. Una auténtica práctica forense espacial.

En el caso de Muhammad Gulzar, Forensic Architecture trabajó con otras agencias de medios y periódicos como Der Spiegel, Lighthouse ReportsoBellingcat recopilando y examinando multitud de vídeos y fotografías. Realizaron entrevistas con testigos y solicitaron informes periciales a expertos en acústica. Utilizando herramientas de edición de vídeo y modelado tridimensional, lograron reconstruir de forma fidedigna los hechos acontecidos ese día y determinar con poco margen de error el origen de los disparos que ese 4 de marzo mataron a Gulzar e hirieron a otras seis personas.
Además de presentar su trabajo como evidencias en procesos judiciales, FA también busca incidir en ámbitos que trasciendan el campo legal. Conscientes del poder de los medios para dar mayor visibilidad a sus trabajos y contribuir a construir presión social por las causas que estos defienden, el trabajo de FA se ha expuesto en centenares de museos, galerías y centros de arte de todo el mundo con gran repercusión, lo que han aprovechado para cuestionar el poder y las instituciones. Eso pretendía la obra presente en la documenta 14 de Kassel, donde FA presentó la reconstrucción forense de un asesinato cometido por neonazis en la misma ciudad, cuya investigación parecía tener todavía aspectos poco claros.

Además de cuestionar el rol del artista, puede dar la impresión de que, al alejarse de la solemnidad y el rigor de la sala de juicios, se aproxima a la subjetividad asociada con el mundo del arte. Esta es una aproximación o confusión consciente y expresa del equipo. De hecho, la expresión «estética forense» aparece de forma reiterada en publicaciones y exposiciones del equipo.

Según el propio Weizman, no se trata de estetizar o banalizar los hechos expuestos, sino de referirse a la etimología griega de la palabra estética, «susceptible de percibirse por los sentidos».

«[…] cualquier forense te explicará que la estética es absolutamente esencial para el trabajo de investigación y para su presentación. A la hora de presentar los hechos, todo el mundo entiende que la habilidad retórica de un abogado puede incidir más que los propios hechos: es la manera en que se presentan con pruebas periciales, objetos, imágenes, que conllevan todo tipo de decisiones estéticas, de color, tono, matiz, ajuste, etc. Esto ilustra algo que todo el mundo sabe, aunque de lo que nadie quiere hablar en el ámbito forense. Dependemos de la estética –somos profesionales de la estética–, pero debemos alejarnos de esa asociación.»

Al trabajar con material audiovisual recopilado, existe una estetización previa y mediada en el momento en el que se captan esas imágenes y sonidos. FA logra que esa «percepción de los sentidos» trabaje en favor de sus causas. La combinación de dos disciplinas como la ciencia forense y la arquitectura produce una práctica novel. Más allá del puro peritaje, la arquitectura forense aplica herramientas digitales desde el compromiso político y una forma de afrontar el espacio público como escenario del conflicto alejada del enfoque habitual de los estudios de arquitectura o urbanismo. Una manera de hacer que confronta con el poder en lugar de alinearse con sus preceptos y a la que este observa con desconfianza. En palabras de Weizman, «los arquitectos deben convertirse en figuras públicas, posicionarse, hagan lo que hagan.»

El trabajo de Forensic Architecture parece entroncar con la cita de Michael Sorkin: «La arquitectura jamás es apolítica: siempre refuerza un conjunto de relaciones sociales, ya sean dentro de la familia o entre gobernante y gobernado.»(2) FA plantea la dimensión política desde la propia praxis. Utilizándola como disciplina, como herramienta cuyo resultado tal vez no construye, no edifica, no altera el espacio físico, pero que desde luego sí construye un espacio social y político, no ya reforzando, sino construyendo un conjunto de relaciones sociales.

Tan alejado ese posicionamiento al de referentes de la disciplina que aceptan sin remordimientos la complacencia con el poder como parte inherente de su trabajo. Formulado por parte de un reconocido arquitecto en forma de pregunta y respuesta: «¿Ha habido algún momento en la historia de la arquitectura en la que el arquitecto haya contribuido con cuestiones cruciales para la sociedad? Los arquitectos siempre han acompañado a los poderosos.»(3) Una afirmación tan honesta como cínica que el trabajo de Forensic Architecture parece al menos intentar contradecir.

 


Notes: 

(1) Forensic Architecture (2020). THE KILLING OF MUHAMMAD GULZAR. forensic-architecture.org. https://forensic-architecture.org/investigation/the-killing-of-muhammad-gulzar

 

(2) Wagner, Aleksandra. (26 de noviembre, 2017) Michael Sorkin: Interview by Aleksandra Wagner. lebbeuswoods.wordpress.com https://lebbeuswoods.wordpress.com/2007/11/26/michael-sorkin-interview-by-aleksandra-wagner/

 

(3) Herzog, Jaques. (13 de octubre, 2020) Letter to David Chipperfield. domusweb.it https://www.domusweb.it/en/architecture/2020/10/13/jacques-herzog-letter-from-basel.html

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