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  • SELECCIÓN ARCHIVO 2006

Sulzerareal

Winterthur (Suiza), 2004

Transformación de los espacios libres de un antiguo complejo siderúrgico en espacios públicos.

Estado anterior

El antiguo sector industrial de Sulzer-Areal se encuentra junto al núcleo histórico de Winterthur y de su estación central. Desde que, en el año 1834, los hermanos Sulzer fundaron su fundición, este complejo fabril se ha ido extendiendo entre la carretera que va a Zúrich y la línea del ferrocarril, formando un tejido urbano excepcionalmente denso que ocupa una superficie de más de 16 hectáreas. Todavía hoy sus enormes naves industriales y sus instalaciones de producción siderúrgica, con imponentes puentes-grúa sobre raíles y monumentales motores diésel, se mantienen intactas y constituyen un emblemático testimonio de la época dorada de la ingeniería mecánica suiza.

A partir de la década de 1980, justo después de la expulsión de la industria pesada del centro urbano, se empezaron a plantear diferentes soluciones para su futuro posindustrial. En 1992, tras descartar la opción del derribo total, el grupo Sulzer Immobilien AG, propietario de Sulzer-Areal, convocó un concurso internacional de ideas que suscitó gran interés en toda Europa. El proyecto ganador, denominado “Megalou” y firmado por Jean Nouvel y Emanuel Cattani, proponía una gigantesca y ambiciosa reestructuración del sector. Mientras tanto, el polígono abandonado había ido siendo conquistado por pequeños emprendedores de las nuevas tecnologías hasta que, a mediados de la década de 1990, la mitad de su superficie volvía a estar ocupada, pero ahora por una industria limpia. Esta ocupación espontánea coincidió con una fuerte recesión del sector inmobiliario que dejó el proyecto “Megalou” sin inversores ni arrendatarios.

Objeto de la intervención

Esto provocó un cambio de planteamiento en la estrategia y, en el año 2001, se rechazó la operación por la magnitud de las inversiones que requería. En lugar de intervenir sobre los edificios existentes, se apostó por la preparación superficial de sus espacios intersticiales, para convertirlos en espacios públicos que actuasen como catalizador de la paulatina consolidación urbana del complejo. La previsión de una coexistencia de usos residenciales, comerciales y de servicios hacía muy oportunas la adaptabilidad y flexibilidad que ofrecían estos espacios libres, concebidos en su momento con una objetividad funcionalista que la nueva intervención debía respetar y potenciar. Además, esta nueva red de espacios públicos tenía la doble función de conectar el sector de Sulzer-Areal con el resto de la ciudad, preservando al mismo tiempo su entidad autónoma y unitaria.

Descripción

La intervención se focaliza finalmente en el extremo nororiental del complejo, el más próximo al centro histórico de Winterthur y su estación. Se trabaja sobre tres espacios intersticiales libres que están claramente delimitados por la presencia de las naves industriales que los rodean. El más importante es la plaza Katharina Sulzer, un recinto rectangular, de 200 metros de longitud por 30 metros de anchura, que atraviesa el complejo y conecta la carretera con la calle que bordea las vías del tren. Su superficie se resuelve con una franja perimetral dura alrededor de una zona central blanda. La franja perimetral está formada por una extensión de hormigón teñido con pequeñas bolas de hierro engastadas. La zona central está cubierta con una grava convencional de marga de Netstal, mezclada con arena prensada y bolas y anillas de acero. En el extremo norte de la franja central hay tres estanques cuadrados con agua que reflejan las fachadas de los edificios. Una serie de sillas móviles se distribuyen sobre la grava. Son de cinco colores distintos y, en caso necesario, se pueden apilar. Entre las sillas, de vez en cuando encontramos una plancha alargada de acero sin tratar que recuerda a los raíles de las grúas que atravesaban el espacio. De hecho, al sur de la plaza aún se conservan los raíles originales que permiten desplazar una gran grúa que se ha restaurado y una nueva plataforma que puede servir como escenario para actos diversos. Junto a esta plataforma móvil hay otra plataforma perforada aleatoriamente por una serie de alcorques redondos de donde nacen unos árboles que componen una agrupación escultórica.

Otro punto de actuación es el Pionierpark, un patio rodeado por las construcciones más antiguas del complejo, erigidas sobre una vieja mina de carbón. Su pavimento, que se ha resuelto con una capa de asfalto con polvo de acero oxidado, presenta pequeñas concavidades que, cuando llueve, forman charcos. Un fino canal de drenaje de acero rojo atraviesa el patio marcando un recorrido entre la calle Pionierstrasse y la entrada a la antigua mina de carbón. Por último, entre el Pionierpark y la plaza Katharina Sulzer, en la calle Turbinenstrasse se ha dispuesto un canal de drenaje de chapa galvanizada encastrado en el pavimento para marcar el recorrido hasta la plaza.

Valoración

Esta intervención, a pesar de estar promovida por una iniciativa privada, utiliza inteligentemente el espacio público como instrumento de dinamización de un recinto privado y excluido de la ciudad. Con un trabajo sutil y poético sobre el plano del suelo, que es la dimensión por antonomasia del espacio público, se revaloriza el patrimonio arquitectónico de este sector, conectándolo con la ciudad, pero resguardando su identidad.

David Bravo Bordas, arquitecto

[Última actualización: 02/05/2018]

Ficha técnica

CIUDAD: Winterthur
PAÍS: Suiza
INICIO DEL PROYECTO: 2002
INICIO DE LAS OBRAS: 2003
FINAL DE LAS OBRAS: 2004
SUPERFICIE: 10.000 m²
COSTE: 3.500.000 €

Créditos

AUTORES:
Lichtgestaltende Ingenieure, Vetsch Nipkow Partner Landschaftsarchitekten, Vogt+Partner

COLABORADORES:
Urs Baumgartner, Nadia Bühlmann

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