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MENCIÓN ESPECIAL 2014
«Baana: Corredor para ciclistas y peatones», Helsinki (Finlandia)

Un desfiladero ferroviario que desgarraba el tejido urbano se recicla como corredor para ciclistas y peatones en un proceso colaborativo que ahorra recursos mientras preserva la memoria industrial.

[Katharina Ritter, coordinadora del programa de exposiciones del Architekturzentrum Wien (AzW) | Duracion: 01:57]

FICHA TÉCNICA


Promotor: Helsinki City Executive Office
Autores: Helsinki City Planning Department | Helsinki Public Works Department  | Loci Landscape Architects Ltd
País: Finlandia
Superfície: 16.000 m2
Coste: 5.000.000 €
Proyecto: 2003
Obras: 2009
Finalización: 2012


DESCRIPCIÓN

En 1894, se construyó en las afueras de Helsinki una línea de ferrocarril entre la estación central y Länsisatama («Puerto del Oeste» en finés). La infraestructura requirió la excavación de un desfiladero a cielo abierto, de un kilómetro y medio de largo y siete metros de profundidad. Desde entonces, la capital finlandesa creció hasta rodear el boquete, que, a pesar de los siete puentes que lo atraviesan, desgarraba el tejido urbano. En 2008, el puerto de mercancías fue trasladado al barrio de Vuosaari y se inició un nuevo sector residencial en Länsisatama. La conexión ferroviaria se hizo innecesaria y surgieron dudas acerca del futuro del desfiladero.

La opción de cubrirlo y convertirlo en un túnel subterráneo restablecería la continuidad de la trama urbana, pero es cara y tardará en llegar. Mientras tanto, a lo largo de un proceso que ha implicado a residentes, estudiantes universitarios y varios departamentos municipales, el espacio se ha convertido temporalmente en un corredor para ciclistas y peatones. Se le ha bautizado como «Baana», que significa «carril» en argot finés y une Länsisatama con el centro en una sucesión de escenarios ajardinados e impregnados de paisaje ferroviario. Se han asfaltado los carriles ciclistas y se han añadido accesos laterales, pero se han mantenido las vías y los muros de piedra originales. La oscuridad áspera del lugar contrasta con las instalaciones deportivas y artísticas, de colores tan llamativos como los de los contenedores de mercancías que solían atravesarlo.

Austera, versátil y robusta, la opción de reciclar el corredor ferroviario ha tenido tanto éxito entre públicos muy diversos que se está considerando incrementar la anchura de los carriles ciclistas e, incluso, extender por la ciudad una «red Baana»de recorridos similares. Fruto de una colaboración compleja entre administración, academia y vecindario, esta muestra de urbanismo efímero preserva la memoria industrial y ahorra recursos para el futuro, mientras funda un espacio compartido no comercial. Ante este balance de costes y beneficios, parece que el cubrimiento definitivo del túnel puede esperar.

David Bravo, arquitecto

Imágenes  (8)