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El barrio comestible de Rijnvliet forma parte del área de expansión de Leidsche Rijn, donde se han construido mil viviendas unifamiliares nuevas. Su diseño se ha basado en los principios de la silvicultura alimentaria y se ha desarrollado en colaboración con los residentes. Anteriormente, el terreno, con suelos de mala calidad, se utilizaba para el pastoreo.
Objeto de la intervención
Lo que comenzó como un proyecto residencial tradicional se transformó en un proceso participativo, en el que los residentes locales contribuyeron a crear un barrio nuevo, resiliente al cambio climático y construido en torno a una agricultura urbana accesible. En colaboración con expertos, se redactó un documento que describía cómo querían que fuera. Como los cambios se explicaron de forma comprensible, los usuarios pudieron valorar sus beneficios ecosistémicos y participar activamente en su protección.
Descripción
El barrio incluye un bosque alimentario de quince hectáreas, con más de mil árboles frutales y 220 especies de plantas comestibles. El espacio público está compuesto por múltiples capas de vegetación que conforman un ecosistema integrado. Los distintos tipos de vegetación y especies atraen insectos y otros organismos que contribuyen al equilibrio del ecosistema.
Se identifican siete capas: una cubierta de árboles grandes, otra de árboles bajos y pequeños, una capa de arbustos de frutas y bayas, una capa herbácea perenne, plantas que cubren el suelo, una capa subterránea de plantas que producen raíces o tubérculos, y una capa vertical de plantas trepadoras.
Cada parte del barrio tiene su propia identidad, con plantaciones específicas. El parque central reúne todas las capas del bosque, con zonas recreativas como campos de fútbol y un paseo elevado entre los árboles para la recolección de fruta. Además de sus usos lúdicos, el bosque mejora los servicios ecosistémicos, como la gestión del agua y la purificación del aire.
Valoración
Mediante eventos organizados, los nuevos residentes y los niños de las escuelas locales se implicaron en el proceso de plantación desde el principio. La participación activa para aplicar los principios del bosque alimentario en el espacio público hizo que los residentes se comprometieran y se convirtieran en la mejor garantía a largo plazo para la gestión del barrio. El resultado es el diseño de un espacio público de gran valor, donde toda la vegetación es comestible.
[Última actualización: 30/03/2026]


