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Rotterdam tiene 18,5 kilómetros cuadrados de azoteas planas sin utilizar, que podrían ser útiles para afrontar cuestiones como la escasez de espacio, el cambio climático, la crisis de la vivienda y el impulso de las energías renovables. En 2022, Rotterdam Rooftop Days —organización que coordina unas jornadas en mayo, durante las cuales se abren algunas azoteas al público— propuso una red temporal de pasarelas de seiscientos metros que conectaban azoteas inutilizadas a treinta metros de altura. La instalación buscaba concienciar al público sobre el uso de las azoteas para hacer de Rotterdam una ciudad más sostenible, vibrante y habitable.
Objeto de la intervención
Las azoteas de Rotterdam ofrecen una nueva perspectiva urbana: permiten a los visitantes contemplar la ciudad desde las alturas y valorar todo su potencial, por ejemplo, en el almacenamiento de agua, la generación de energía, la producción de alimentos o el impulso de la biodiversidad. Además, estos espacios se convierten en puntos de encuentro en los que convergen el diseño, la cultura, las políticas públicas y la ciudadanía para reflexionar sobre el futuro de las ciudades. También se promueve la cultura mediante exposiciones interdisciplinares.
Descripción
La Rotterdam Rooftop Walk (el paseo por las azoteas de Rotterdam), recorrido que se identifica con un color naranja vivo, proponía un itinerario de seiscientos metros sobre la ciudad. Empezaba en Koopgoot, una calle comercial situada bajo el Coolsingel, en el centro de Rotterdam. El paseo conectaba diversas azoteas, pasando por la base del World Trade Center, cruzando el Coolsingel hasta la azotea de los grandes almacenes Bijenkorf, y terminaba en la azotea del aparcamiento del centro comercial. Al final del recorrido, una escalera anclada facilitaba el descenso al nivel de la calle.
El paseo mostraba una exposición temática en la que artistas, diseñadores y arquitectos presentaban propuestas para convertir las azoteas en zonas verdes, fuentes de energía solar, espacios de agricultura urbana y sistemas de almacenamiento de agua. Además, convivían elementos históricos, como las azoteas diseñadas por Marcel Breuer en 1957, experiencias interactivas y un diseño verde para la azotea de Bijenkorf.
Valoración
Durante sus treinta y dos días de actividad, con una prórroga de dos días incluida, la Rooftop Walk atrajo a más de 204.000 visitantes. Obtuvo un éxito rotundo, con las entradas casi siempre agotadas y una gran atención mediática nacional e internacional. Este acontecimiento cultural fomentó una colaboración interdisciplinaria entre diseñadores, políticos, más de trescientos voluntarios y ciudadanos, y generó una sinergia para reflexionar sobre el futuro de las ciudades. La experiencia fue un revulsivo para proyectos anteriores, como la escalera hacia Kriterion —una instalación temporal para celebrar los 75 años de la reconstrucción de la ciudad (2016)—, que atrajo a 370.000 visitantes. Con una visión inspiradora, el proyecto mostró el potencial de las azoteas urbanas como espacios vivos y funcionales, y sus ciento treinta propuestas se recogieron en el Rooftop Catalogue. Esta iniciativa no solo transformó temporalmente el paisaje urbano, sino que también estableció un precedente para futuras intervenciones sostenibles e innovadoras en el uso de las azoteas.
[Última actualización: 14/11/2025]


