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  • FINALISTA 2014

Reforma de la plaza de Petar Zoranić

Zadar (Croacia), 2014

Lienzos de cristal estructural enrasados con el pavimento conjugan la posibilidad de contemplar unos restos arqueológicos medievales y romanos con el uso cotidiano de la plaza que los cubre.

Estado anterior

El decumanus, uno de los dos ejes principales de la ciudad romana, vertebra todavía el centro histórico de Zadar como una calle mayor. Arranca de la plaza que se corresponde con el foro y llega recto hasta el extremo suroriental de la península sobre la que está emplazado el casco antiguo de la ciudad. En este punto, donde hoy está la plaza de Petar Zoranić, se erigía la puerta de la muralla desde la época romana hasta bien entrada la edad media. La plaza, que irradia un ambiente populoso típicamente mediterráneo, contiene edificios con gran valor patrimonial, como la iglesia de San Simeón, la torre del Capitán o el bastión Grimani. También hay dos bellos ejemplares de sicómoro, árboles centenarios y de altura imponente. Además, el espacio está conectado con la plaza de los Cinco Pozos, rodeada de un pequeño parque que suele acoger conciertos y eventos al aire libre.

Sin embargo, la plaza de Petar Zoranić se encontraba en mal estado desde los años noventa, cuando se vio afectada por algunos de los bombardeos de la guerra de la antigua Yugoslavia. Ya entrado el presente siglo, durante unas obras de mejora de las infraestructuras del subsuelo, quedaron al descubierto vestigios de alto valor arqueológico. El más destacable, que se halla en el centro de la plaza y a poco más de un metro y medio por debajo del nivel actual del pavimento, es la base octogonal de una de las torres que habían flanqueado la puerta de la muralla romana. Cinco metros más hacia el norte, se encuentra el pie de un arco romano y cinco metros hacia el este, los restos de la puerta de la muralla medieval.

Objeto de la intervención

La importancia del hallazgo hizo que el mal estado de la plaza resultara inexcusable y que su reforma no se pudiera postergar más. En 2009, el Ayuntamiento de Zadar convocó un concurso para hallar una solución que hiciera compatible la contemplación de los restos medievales y romanos con el uso cotidiano del espacio. Se trataba de mostrar y dignificar los vestigios sin condenar una plaza tan vibrante y llena de vida a la condición de museo al aire libre. Además, había que encontrar una disposición versátil del pavimento y el mobiliario urbano, de modo que se adaptaran a las necesidades del día a día sin entorpecer la celebración eventual de acontecimientos con mucha concurrencia de público.

Descripción

Durante un tiempo, las tareas de prospección de la excavación arqueológica dejaron al descubierto el subsuelo de la mayor parte de la plaza. Una vez terminadas, se volvió a cubrir el yacimiento y se pavimentó la plaza con una superficie única de placas de piedra caliza de diferentes tamaños. El aplacado solo se interrumpe en los tres puntos con mayor interés arqueológico, donde lo sustituyen láminas de cristal enrasadas con el plano del suelo. Sin interponer ninguna barrera arquitectónica a la circulación de la plaza, los cristales dejan a la vista los vestigios del subsuelo. Están soportados por viguetas y tirantes de acero y están revestidos con una película transparente que los protege contra la erosión y las ralladuras mientras que evita resbalones. A ambos lados de la puerta medieval, un tratamiento diferente de la piedra del pavimento reproduce el trazado de la muralla. La base de la torre octogonal romana ha sido sometida a un proceso de anastilosis que ha reconstruido un tramo. Ahora emerge unos cuarenta centímetros por encima del plano del cristal que lo rodea, por lo que se puede utilizar como banco. En el lado sur-oriental de la plaza, los troncos de los dos sicomoros preexistentes se han enmarcado dentro de un parterre plantado con césped y delimitado por dos bancos lineales de madera.

Valoración

La longevidad es uno de los valores principales de las ciudades europeas. En ninguna parte como en los centros históricos del viejo continente son tan abundantes los vestigios de épocas tan lejanas como la romana o la medieval. Sin embargo, esta generosa herencia obliga al presente a mantener con el pasado una relación que no siempre es fácil. A menudo, el legado recibido interpone trabas a la actualidad, que, a su vez, no siempre es suficientemente comprensiva con él. No son pocos los espacios públicos europeos en que el peso de la historia, sublimada por el exceso de musealización o por la espectacularidad del turismo, asfixia la vida cotidiana. Tampoco faltan los casos en que la impaciencia de nuestro tiempo arrolla preexistencias valiosas y las daña para siempre. La plaza de Petar Zoranić representa un episodio feliz en esta relación larga y compleja. Sin obstaculizar la actualidad, los cristales enrasados con el pavimento le ofrecen tres ventanas con vistas al pasado. Se diría, sin embargo, que este no se ha conformado con la frialdad de la relación visual a través de un cristal. Por ello, ha recrecido la torre octogonal, ha traspasado el límite que le confinaba dentro del submundo arqueológico y se ha convertido en un banco mundano que le permite mantener contacto físico con la vida actual.

David Bravo Bordas, arquitecto.

[Última actualización: 02/05/2018]

Ficha técnica

CIUDAD: Zadar
PAÍS: Croacia
INICIO DEL PROYECTO: 2009
INICIO DE LAS OBRAS: 2011
FINAL DE LAS OBRAS: 2013
CONSTRUCTORA: "DUCA" d.o.o.
SUPERFICIE: 2.900 m²
COSTE: 790.000 €

Créditos

PROMOTOR:
Grad zadar

AUTORES:
Alan Kostrenčić, Aleksandra Krebel

COLABORADORES:
Zoran Šušulić, Jelenko Hercog, Hrvoje Giaconi, Hrvoje Turkulin, Ivan Vadanjel, Darovan Tušek, Bruno Lovrenčić, Slavica Polić

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