Imagen previa a la intervención. La plaza está presidida por el Stadsschowburg, teatro que le da nombre y que cierra su lado septentrional con una fachada brutalista de los años setenta. A pesar de que la plaza aún está rodeada de otros teatros más pequeños, su vitalidad era hasta hace poco bastante apagada o, por lo menos, intermitente.  © Steven Geeraet © 2005

ANTES

Imágenes  (12)

DESPUÉS
 

descripción

estado anterior

La Theaterplein, una de las mayores plazas de Amberes, es tangente a la Meistraat, la principal calle comercial del casco histórico. La preside el Stadsschowburg, teatro que le da nombre, cerrando su lado septentrional con una fachada brutalista de los años setenta. A pesar de que la plaza aún está rodeada de otros teatros más pequeños, su vitalidad era hasta hace poco bastante apagada o, por lo menos, intermitente. Salvo el mercado de víveres que la llena de gente los sábados o el de pájaros, que lo hace los domingos, su gran tamaño y la ausencia de elementos que facilitaran la lectura de su escala la convertían en un espacio inhóspito e indefinido.

objeto de la intervención

En 2004, el Ayuntamiento de Amberes convocó un concurso internacional para renovar la plaza y convertirla en un lugar representativo de la ciudad. Había que sacar provecho de su centralidad y de la abundancia de teatros que permitían entenderla como un potencial foco de actividad cultural. Aparte de seguir acogiendo los mercados eventuales, la nueva plaza debía poder alojar otros usos multitudinarios de carácter cultural, como representaciones teatrales o conciertos al aire libre. Además, era preciso que la plaza hiciera compatibles estos usos con otras formas de apropiación del espacio más íntimas y cotidianas. Al mismo tiempo se quería aprovechar la reforma para actualizar las escaleras de emergencia del Stadsschowburg, que habían quedado obsoletas, y para construir en el subsuelo un aparcamiento subterráneo.

descripción

El proyecto que resultó ganador del concurso proponía la construcción de un gran porche situado delante de la fachada brutalista del teatro, cubriendo buena parte de la plaza. Suspendido a una altura de unos quince metros, su techo está formado por placas translúcidas que detienen la lluvia pero dejan pasar la luz y por grandes lamas que la tamizan. Está soportado por una retícula de pilares metálicos, muy esbeltos y pintados de blanco, que son una prolongación de la estructura vertical del aparcamiento subterráneo. Contienen los bajantes de recogida de aguas pluviales de la cubierta y soportan grandes focos que por la noche bañan el techo en contrapicado, convirtiéndolo en una gran pantalla reflectante. Reforzada con tensores diagonales que arriostran toda la estructura, la hilera de pilares que resigue el lado oriental del porche soporta tres escaleras de emergencia que, pintadas de negro y con tramos muy largos, parecen estar suspendidas en el aire. Las escaleras y los refuerzos diagonales están preparados para soportar el telón de fondo de un gran escenario al aire libre.

El firme de la plaza se ha resuelto con un tendido de hormigón de color que ha eliminado todas las barreras arquitectónicas. Cae con una suave pendiente del 2% hacia un nuevo jardín situado al sur de la plaza, ya fuera del ámbito de la cubierta. El jardín absorbe por infiltración toda el agua que cae sobre la plaza y contiene árboles preexistentes que han sido complementados con nuevos ejemplares. Una serie de rampas y escaleras conectan la plaza con la Meistraat y el aparcamiento subterráneo. En el límite occidental, hay un banco corrido horizontal que pierde altura a medida que el suelo de la plaza sube hacia el norte.

valoración

El nuevo porche contrarresta el vacío que antes desolaba la Theaterplein, al mismo tiempo que la ordena y facilita la lectura de su escala. A pesar de su exquisita ligereza, alcanza un grado de monumentalidad que lo convierte en un objeto icónico y reconocible. Constituye un refugio idóneo para eventos multitudinarios como sus mercados de fin de semana o eventuales representaciones teatrales y conciertos. Cotidianamente, las pendientes y los desniveles de la plaza son un atractivo regalo para los numerosos patinadores y skaters que la frecuentan y que pueden disfrutar del espacio por mucho que la lluvia se lo quiera impedir.

David Bravo Bordas, arquitecto

Comenta y vota la obra

Votaciones
Valor promedio: 4.1 / Votos: 8
 
Comentarios
Insertaremos tu valoración en la web lo antes posible. Para evitar abusos tu comentario será revisado por un moderador. Gracias por tu participación.
Escribe tu comentario »
Por favor, escribe el texto que se muestra en la imagen:
A pesar de su exquisita ligereza, alcanza un grado de monumentalidad que lo convierte en un objeto icónico y reconocible.  © Teresa Cos © 2009

ficha técnica

CIUDAD: Antwerpen (461.496 habitantes)

PAÍS: Bélgica

INICIO DEL PROYECTO: 2005

INICIO DE LAS OBRAS: 2006

FINAL DE LAS OBRAS: 2009

SUPERFICIE TOTAL: 30.200 m2

COSTE TOTAL: 11.000.000 €

créditos

PROMOTOR:

Stad Antwerpen

AUTORES:

Studio Bernardo Secchi, Paola Viganò

COLABORADORES:

Uberto degli Uberti, Steven Geeraert, Emanuel Giannotti, Gunter Pusch, Kasumi Yoshida. BAS bvba/Dirk Jaspaert, Mark De Kooning (structures). ARA/Dries Beys (technical support).