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Remodelació de l’avinguda de la Catedral

Barcelona (España), 1991

Nuevo espacio peatonal en el corazón de Ciutat Vella, en Barcelona. Plaza y aparcamiento subterráneo en el Pla de la Seu, enfrente de la catedral

ficha técnica

CIUDAD: Barcelona (1.487.060 habitantes)

PAÍS: España

INICIO DEL PROYECTO: 1990

INICIO DE LAS OBRAS: 1991

FINAL DE LAS OBRAS: 1991

SUPERFICIE TOTAL: 72.000 m2

COSTE TOTAL: 1.343.200 €

créditos

AUTORES:

Màrius Quintana, Montserrat Periel

COLABORADORES:

Ramon Auset, Elisabeth Aluja

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descripción

estado anterior

Hasta principios de los años 40, el espacio de la avenida que hoy conocemos no existía como tal, ya que estaba ocupado por viviendas y formaba parte de la tupida red urbana característica de Ciutat Vella. Los efectos de una bomba caída durante la guerra civil propiciaron la apertura de la avenida como un vial con la misma anchura que el actual.

La imagen tradicional de la avenida antes de la remodelación, sobre todo delante de la Plaza Nova que lleva a la Catedral, ha estado siempre unida a un espacio de estacionamiento caótico tanto para coches como especialmente para autocares de visitantes y turistas. Se trataba, por tanto, de una antigua avenida con sección tipo de acera y calzada, con una parte importante de esta última destinada a aparcamiento de automóviles

objeto de la intervención

Remodelar la avenida para convertirla en un espacio de uso eminentemente reservado a los peatones con una drástica reducción de automóviles en la superficie gracias al aparcamiento subterráneo de nueva creación.

descripción de la intervención

La intervención se centra en todo el espacio comprendido entre Via Laietana y la calle del Bisbe. Se trata de una intervención unitaria que articula e integra los diferentes elementos urbanos (accesos al aparcamiento subterráneo y mobiliario urbano). Un único pavimento de granito centraliza el soporte de los diferentes usos y actividades: la circulación rodada que accede al aparcamiento, el espacio central para los peatones y el acceso a la Catedral. Los elementos de mobiliario urbano -escaleras, respiraderos, bancos, luces y papeleras- se alinean al lado norte de la avenida, donde se encuentra la fachada más regular. En el otro lado de la avenida, próximas a Via Laietana, se hallan las discretas rampas del aparcamiento subterráneo que marcan la alineación de la fachada sur de la Avenida Cambó. Los puntos de escalera-ascensor-ventiladores del aparcamiento son elementos de gran simplicidad formal -acero inoxidable y vidrio- que se integran de manera respetuosa en el espacio. En el espacio central, el elemento ordenador es el vacío. Al final, hacia la calle del Bisbe y delante de las torres de la muralla romana, hay que citar la presencia de una obra de Joan Brossa: un juego de letras con la palabra Barcino, en una clara referencia al antiguo acceso al núcleo romano.

valoración

La remodelación de la avenida de la Catedral ha permitido disponer de un espacio cívico en el corazón de la ciudad y extender el proceso de recuperación de Ciutat Vella para los peatones en uno de sus puntos más emblemáticos. La avenida se consolida como antesala del Barrio Gótico y como continuidad del Pla de la Seu, delante de la Catedral. Teniendo en cuenta las características determinadas por su emplazamiento, se puede hablar de una intervención sumamente respetuosa que ha conseguido crear un espacio silencioso, sin coches, que deja hablar a la arquitectura de su entorno y que al mismo tiempo permite celebrar ferias tradicionales y actividades ciudadanas.

Albert García Espuche, arquitecto